1. Busca el servicio como lo buscaría un cliente
Haz dos búsquedas. Escribe primero el nombre de tu negocio y después lo que escribiría alguien que necesita tu servicio, como «cambio de neumáticos en Igualada». Guarda la consulta, la fecha y el lugar. Google tiene en cuenta la relevancia, la distancia y la notoriedad, así que otra persona puede ver resultados distintos. Cómo determina Google los resultados locales.
A mejorar cómo te encuentran las personas que buscan un servicio en tu zona se le llama SEO local. Empieza comprobando si tu ficha y tu web explican qué haces y dónde trabajas.
Imagina que se te rompe una persiana y buscas a alguien que la repare. Una empresa dice «soluciones para el hogar» y otra explica que cambia cintas, arregla persianas atascadas y se desplaza a tu municipio. Con la segunda puedes decidir si vale la pena llamar. Haz la misma prueba con el servicio que quieres vender y que puedes atender ahora mismo.
2. Responde a las preguntas que se repiten antes de una venta
Una empresa de persianas puede explicar si cambia cintas, arregla persianas atascadas o revisa motores. Si necesita una foto y el municipio para orientar el presupuesto, puede pedirlos junto al botón de contacto. Una tienda de bicicletas puede explicar si permite probar una talla o cómo confirmar que está disponible. Usa preguntas que hayas recibido para decidir qué añadir.
Revisa las últimas consultas antes de escribir. Separa las preguntas sobre qué incluye el trabajo, dónde lo haces y cuánto cuesta. Si no puedes dar un precio fijo, explica qué necesitas para preparar un presupuesto. Por ejemplo, para una persiana motorizada puedes pedir una foto y una descripción del fallo, si esos datos te sirven para valorar el trabajo.
3. Prueba el recorrido desde el móvil
Abre la página a la que llegaría el cliente. Comprueba el número de teléfono, qué pide el formulario y qué ocurre después de enviarlo. Si recibes visitas en tienda, revisa el horario y las indicaciones. Pide a alguien que no conozca tu web que averigüe si arreglas persianas eléctricas y cómo pediría precio. Fíjate en qué pregunta se queda sin respuesta.
Prueba también el destino del enlace. Si alguien busca una reparación concreta y llega a la portada, comprueba si puede encontrar ese servicio sin rehacer la búsqueda. Si tienes tienda, explica cómo confirmar la disponibilidad antes de que el cliente se desplace. Cuando hagas la prueba con otra persona, anota dónde se detiene y qué esperaba encontrar.
4. Distingue las visitas, las consultas y las ventas
Anota la fecha, el servicio, el origen si lo conoces, si podías atender la consulta, si enviaste presupuesto y si hubo venta. Si desconoces el origen, déjalo como desconocido.
Search Console muestra impresiones y clics de tu web en la Búsqueda de Google. En una ficha verificada, el informe de rendimiento puede mostrar clics hacia la web, toques en «Llamar» o solicitudes de indicaciones. Un toque en el botón cuenta aunque nadie llegue a hablar. Para saber qué consultas acabaron en venta, usa tu propio registro. Informe de Search Console · Rendimiento del Perfil de Empresa.
Puedes llevar el registro en una hoja con una fila por consulta. Distingue las que podías atender de las que quedaban fuera por zona, horario o tipo de trabajo. Para una compra directa en tienda, registra la venta sin exigir un presupuesto previo. Si hay varios contactos por una misma consulta, conserva una sola fila.
Puedes copiar este formato. Las filas son ficticias y corresponden al ejemplo de las persianas.
| Fecha | Consulta | Origen | Estado |
|---|---|---|---|
| Día 1 | Persiana atascada | Google, según el cliente | Fuera de zona |
| Día 2 | Motor averiado | Desconocido | Pendiente de foto |
5. Elige la mejora según lo que encuentres
Imagina un negocio de persianas con 12 consultas. Puede atender 8, envía 6 presupuestos y consigue 3 trabajos. Es un ejemplo ficticio. Si las 4 consultas descartadas venían de municipios donde no trabaja, conviene aclarar la zona. Si dos consultas que sí encajaban quedaron sin presupuesto porque faltaba una foto, explica qué foto necesitas. Si se quedaron sin respuesta, revisa cómo se reparten y retoman las consultas.
Con pocos casos, revisa las conversaciones antes de sacar conclusiones de un porcentaje. Si envías presupuestos y pocos avanzan, comprueba si queda claro qué incluyen y cómo se aceptan.
En el ejemplo, las 6 propuestas dejan 3 trabajos cerrados. Para entender las otras tres, revisa si hubo una respuesta, si el presupuesto seguía pendiente o si el cliente dijo que no. Si varios piden aclaraciones sobre lo mismo, revisa cómo explicas lo que incluye el trabajo y el paso para aceptarlo.
| Si observas esto | Empieza por aquí |
|---|---|
| Te encuentran por tu nombre, pero apenas por el servicio. | Revisa cómo nombras el servicio y dónde dices que lo prestas. |
| Siguen preguntando si haces ese trabajo. | Responde en la página del servicio, cerca del contacto. |
| Las consultas que encajan se quedan sin presupuesto. | Comprueba quién las atiende y qué información falta. |
| Envías presupuestos y pocos avanzan. | Revisa qué incluyen y cómo se aceptan. |
6. Qué puedes hacer esta semana
Elige un servicio, haz la prueba desde el móvil y corrige el primer obstáculo que puedas comprobar. Si faltaba una foto para preparar presupuestos, explica qué imagen necesitas y compara la proporción de consultas que llegan con información suficiente antes y después. Anota el número de consultas, la fecha del cambio y si hubo festivos, promociones o cambios de horario. Con pocos casos, revisa cada consulta antes de atribuir la diferencia al cambio.